El acceso a la vivienda se estrecha en la provincia de Valencia. Comprar hoy requiere asumir un esfuerzo económico mayor que hace un año: la cuota hipotecaria media se sitúa ya en 690 euros al mes, un 13,6% más, y absorbe el 32,2% del coste salarial – es decir, casi un tercio de los ingresos – frente al 30,7% del trimestre anterior.
Este deterioro de la accesibilidad coincide con una moderación de la actividad inmobiliaria, aunque todavía no se traduce en una corrección de los precios. Las compraventas han encadenado tres trimestres consecutivos de descenso, mientras el precio de la vivienda alcanza nuevos máximos históricos. Pese al descenso de la actividad, la presión del mercado del alquiler está contribuyendo a sostener parte de la demanda de compra. El elevado precio de las rentas está llevando a algunos hogares a plantearse la adquisición de una vivienda ante el temor a afrontar fuertes incrementos cuando llegue el momento de renovar sus contratos.
Así se desprende del Informe del Mercado Inmobiliario de Valencia del segundo trimestre de 2026, presentado este viernes por el director de la Cátedra Mercado Inmobiliario, Luis Fabra, junto al vicepresidente del COAPIV, Vicente Díez, y el vocal de la Asociación de Profesionales Inmobiliarios de Valencia (APIVA), Lluis Planells.
En el segundo trimestre se registraron 9.619 compraventas de vivienda, un 5,6% menos que en el trimestre anterior y un 1,6% menos que hace un año. El descenso confirma un cambio de tendencia en la actividad después de varios años de crecimiento.
Sin embargo, el precio continúa al alza. La vivienda puede alcanzar en la provincia los 1.788 euros por metro cuadrado, un nuevo máximo histórico, después de crecer un 15,1% en términos interanuales. En la ciudad de Valencia, el precio medio se sitúa ya en 2.868 euros/m², un 14,1% más que hace un año.
El sustancial incremento de los precios en la provincia se explica, en buena medida, por la presión que ejerce la ciudad de Valencia sobre el conjunto del mercado. La dificultad de encontrar vivienda en la capital que se ajuste a las expectativas y a la capacidad de endeudamiento de muchos compradores está desplazando parte de la demanda hacia otros municipios, lo que contribuye también a tensionar los precios fuera de la ciudad.
Por su parte, el mercado extranjero se mantiene relativamente estable en la provincia. En la provincia de Valencia, las compras realizadas por extranjeros representan el 13,1% del mercado, un peso muy inferior al de Alicante, donde alcanzan el 44,3%. Este dato queda lejos de los niveles alcanzados en periodos anteriores, cuando llegó a aproximarse al 17% en la provincia de Valencia, y debe interpretarse en un contexto marcado por tres trimestres consecutivos de descenso en el número total de operaciones.

El informe refleja que la evolución de las compraventas y de la accesibilidad marca una nueva fase del mercado inmobiliario valenciano. La cuota hipotecaria ya representa el 32,2% del coste salarial, mientras las compraventas acumulan meses de descensos. Sin embargo, este ajuste de la actividad todavía no se está trasladando a los precios, que continúan alcanzando máximos.
La clave para entender esta aparente contradicción está en los fundamentales de la demanda. La provincia ha incorporado 49.411 habitantes en un año y ha creado 16.520 nuevos hogares, mientras el empleo mantiene una evolución positiva.
La clave para entender esta aparente contradicción está en los fundamentales de la demanda. La provincia ha incorporado 49.411 habitantes en un año y ha creado 16.520 nuevos hogares, mientras el empleo mantiene una evolución positiva.
“La demanda no está desapareciendo. Al contrario, la creación de hogares continúa siendo muy elevada y el mercado laboral mantiene máximos de ocupación y afiliación. Por eso estamos viendo un ajuste en el número de operaciones, pero no una corrección de precios”, señala el informe.
Valencia crea 16.520 hogares
La provincia de Valencia cuenta ya con 2.815.786 habitantes, 49.411 más que hace un año, de los que 36.721 corresponden a población extranjera. El número de hogares ha aumentado en 16.520 unidades, hasta alcanzar los 1.121.016.
A esta evolución demográfica se suma la fortaleza del mercado laboral: la provincia alcanza 1.281.400 ocupados, un 2,3% más que hace un año, y 1.219.602 afiliados a la Seguridad Social, un 3,8% más y máximo de la serie.
Según el informe, estos datos explican por qué el mercado mantiene una presión elevada pese al empeoramiento de la accesibilidad:
“El mercado inmobiliario está sometido a una doble presión: por un lado, el precio y el coste de la financiación dificultan cada vez más el acceso; por otro, siguen apareciendo nuevos hogares que necesitan una vivienda. Mientras ambas dinámicas no se equilibren mediante un aumento suficiente de la oferta, resulta difícil esperar una reducción significativa de los precios.”
Un 15% más de volumen de financiación hipotecaria
El mercado hipotecario continúa acompañando a la demanda. En el segundo trimestre se registraron 27.671 hipotecas sobre vivienda en la provincia, un 2,3% más que un año antes, mientras que el volumen anual destinado a financiación hipotecaria alcanza los 3.890 millones de euros, un 15,7% más.
Sin embargo, el coste de acceder a esa financiación aumenta. El tipo medio de los nuevos créditos hipotecarios se sitúa en el 3,12%. El informe señala que el dato de accesibilidad es especialmente relevante porque permite medir el impacto real que está teniendo el encarecimiento de la vivienda. No se trata únicamente de que el precio por metro cuadrado haya subido, sino también del esfuerzo que necesita realizar una familia para poder comprar.
Además, el plazo medio de los préstamos destinados a vivienda continúa alargándose y se sitúa ya en 24,9 años. Esta evolución mantiene la tendencia creciente de los últimos ejercicios y acerca progresivamente las hipotecas al límite habitual de los 30 años, lo que refleja el esfuerzo adicional que deben asumir los compradores para poder acceder a una vivienda.
La presión sobre el acceso a la vivienda también se traslada al alquiler. En la provincia, el precio ofertado alcanza los 14,3 euros/m² al mes, máximo histórico, tras crecer un 7% en un año. En València ciudad llega a 16,7 euros/m², un 7,5% más y también máximo de la serie.
La oferta aumenta, aunque todavía no lo suficiente para contener los precios: en la provincia se contabilizan 4.896 viviendas ofertadas en alquiler, un 5,3% más que un año antes, mientras que en València ciudad son 2.895, un 2,6% más.
El alquiler mensual medio ofertado en la capital alcanza los 1.774 euros, un 4,8% más que hace un año.
Durante la presentación, el vicepresidente del COAPIV, Vicente Díez, ha puesto el foco en la necesidad de que el incremento de la construcción residencial tenga continuidad y se traduzca en una mayor disponibilidad efectiva de vivienda.
“Los datos muestran que la oferta está empezando a reaccionar, pero también que todavía tenemos mucho camino por recorrer. Si la creación de hogares continúa a este ritmo, necesitamos que la vivienda nueva llegue al mercado con mayor rapidez y en un volumen suficiente. De lo contrario, seguiremos teniendo dificultades de acceso y presión sobre los precios”, ha señalado Díez.
Por su parte, el vocal de APIVA, Lluis Planells, ha destacado la importancia de observar la evolución del mercado desde la perspectiva de la actividad inmobiliaria y de la capacidad real de acceso de los compradores.
Para el COAPIV, la evolución de los próximos trimestres dependerá en buena medida de la capacidad de mantener y acelerar la generación de nueva oferta residencial, especialmente de vivienda nueva. La evolución del empleo será también un factor clave, ya que los bajos niveles de desempleo están ayudando a mantener la demanda de vivienda, tanto en el mercado de compraventa como en el de alquiler.

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